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Correr también es entrenar la cabeza

La parte mental del entrenamiento se trabaja tan seguido como las piernas, aunque no siempre se hable de eso.

Redacción Las Panteras Team

Equipo Las Panteras Team

Cuando arrancamos a correr, la mayoría piensa en piernas, pulmones y zapatillas. Pero cualquiera que entrenó unos meses sabe que hay otra parte del trabajo que pasa más desapercibida: la cabeza.

Esa voz que aparece a mitad de un fondo largo diciendo "dale, pará un toque" no es debilidad, es parte normal del proceso. Aprender a reconocerla, sin pelearse con ella, es tan entrenable como la resistencia aeróbica. Algunas ideas simples ayudan: dividir mentalmente la carrera en tramos más cortos en vez de pensar en el total, tener una palabra o frase corta para repetirse en los momentos difíciles, y recordar por qué se empezó cuando el objetivo parece lejos.

También vale la pena diferenciar el cansancio real de la incomodidad pasajera. El primero pide frenar; la segunda, casi siempre, se puede sostener un poco más de lo que la cabeza cree en el momento. Con el tiempo, esa distinción se afina sola, entrenamiento tras entrenamiento.

Otro punto importante: compararse menos con el resto y más con la propia versión de hace unos meses. El running online muestra mucho ritmo ajeno, pero el proceso de cada persona tiene su propio punto de partida y su propio calendario.

Si un día no sale, no pasa nada. Entrenar la cabeza también es aceptar los días grises sin que se conviertan en excusa para dejar todo. Se vuelve a salir la próxima, un poco más liviano.